El sexo siempre se ha visto damnificado por diferentes afirmaciones que difieren mucho de la realidad, siendo el del orgasmo el que más se ha visto afectado por ello. La razón es que se trata de una respuesta del placer extremo que siente el cuerpo y que es complicado de poder descubrir exactamente. Por ello, vamos a desmentir mitos sobre los tipos de orgasmo y cómo se producen estos.
¿Hay diferentes tipos de orgasmo?
Uno de los mitos más extendidos es la existencia de diferentes tipos de orgasmos en la mujer. A diferencia de lo que muchas personas creen, tanto en el caso de los hombres como de las mujeres, solo existe un orgasmo y procede del cerebro. Lo que cambia es la manera de estimular las diferentes partes del cuerpo para poder llegar a él.
De esta manera, no se puede hablar de orgasmos vaginales, pectorales, linguales u orgasmo clitoridiano…, ya que cada persona puede llegar a ese único tipo de orgasmo de una manera diferente. En cualquier caso, independientemente de la vía de estimulación, es importante ser consciente de todo el cuerpo, y para ello es necesario explorarlo y conocerlo de manera libre.
El orgasmo femenino se produce a través de la penetración vaginal
Uno de los mitos más extendidos es que el orgasmo se consigue por la penetración vaginal. Sin embargo, la realidad es que esto es falso. La razón es que la vagina es un órgano con una sensibilidad discreta, sin apenas terminaciones nerviosas. Esta es una gran diferencia con respecto al clítoris, que con 8.500 es la sede central del orgasmo.
Aunque este puede ser estimulado de forma directa o indirecta con la penetración vaginal, recurrir a esta práctica como la utilizada por excelencia para alcanzar el orgasmo a veces se convierte en un error. Pues la mayor parte de terminaciones nerviosas que potencian el orgasmo femenino se encuentran en el primer tercio de la vagina. Es por ello, que la estimulación manual suele ser muy recurrente.
Igualmente, desmentimos otro mito “el tamaño importa”, ya que como te digo la zona que deberíamos estimular o “refrotar” como lo llaman algun@s es ese primer tercio vaginal unido a la zona externa.
Hay mujeres que pueden tener varios orgasmos y otras que no
Entre los falsos mitos relacionados con los tipos de orgasmo se encuentra el de la distinción entre aquellas mujeres que pueden ser multiorgásmicas y las que no. Sin embargo, realmente todas las mujeres pueden tener orgasmos múltiples, aunque para ello es necesario que conozcan bien su cuerpo y se dejen llevar.
Después de un orgasmo, la mujer se puede volver a excitar, llegando a la fase de la meseta y tener otro orgasmo y así sucesivamente, tantas veces como quiera. El periodo de resolución, que es como se denomina a la fase de descanso de un orgasmo, no es tan marcado como en el caso de los hombres, que tras la eyaculación necesitan un tiempo de reposo antes de poder volver a excitarse y tener una erección (en la mayoría de los casos).
Es más difícil de alcanzar para las mujeres a medida que envejecen
Al hablar de tipos de orgasmo también se acostumbra a asegurar que existe una especie de “fecha de caducidad” sobre la sexualidad de la mujer, sobre todo cuando llega a una etapa en su vida que está marcada por la menopausia. Sin embargo, no hay ninguna evidencia científica que pueda asegurar que existe una edad a partir de la cual los orgasmos desaparecen.
No obstante, sí que puede haber consecuencias por el climaterio, una etapa de cambios que está provocada por el cese de la función reproductiva de la mujer y los estragos que puede tener sobre su cuerpo. Sin embargo, si se atrofia la vagina, el clítoris continuará con sus 8.500 terminaciones nerviosas y no envejece, por lo que seguirá haciendo posible el alcanzar el orgasmo.
Los orgasmos influyen negativamente en la interacción sexual
Uno de los mitos más difundidos, sobre todo entre el público masculino, es que el hecho de masturbarse mucho hará que no se tengan orgasmos o habrá menor deseo de interactuar sexualmente.
De hecho, muchos hombres buscan ayuda para tratar de masturbarse con menos frecuencia y evitar los orgasmos para tratar de rendir mejor con su pareja. Sin embargo, ocurre precisamente lo contrario.
«Cuantos más orgasmos tengas, más ganas tendrás de practicar sexo y más deseo sentirás.»
Del mismo modo, hay hombres que se masturban para rendir más y no “correrse” tan rápido durante el coito. Esto a veces puede parecer que funciona, pero…¿no crees que está en tu mente? Este es un tema que se puede trabajar, sin duda, en consulta de sexología.
No llegar al orgasmo es malo
Entre las falsas creencias vinculadas a los tipos de orgasmo está la de creer que no llegar al orgasmo es malo. Realmente es posible disfrutar del sexo con independencia de que no se haya alcanzado el clímax.
El problema habitual es la falta de comunicación entre la pareja o de escucha con un@ mism@. Debemos de comunicar para explicar cómo nos gusta que nos lo hagan o cómo nos gusta hacerlo y, para ello, hay que experimentar de forma independiente.
Así mimo, y sin dejar de lado que la ayuda de la otra persona es importante, somos cada uno de nosotros responsables de nuestro disfrute. Jamás debemos responsabilizar en la otra persona, sino comunicarnos y experimentar. ¿Cuántas veces no has escuchado “me encanta, pero…no nos entendemos en la cama”, pero…¿te has comunicado?, ¿has pedido?, o, ¿has negociado con la otra persona?
¿Se puede dudar de si se ha tenido o no un orgasmo?
Acerca de los orgasmos hay quienes se preguntan si es posible dudar de si se ha tenido o no uno durante la relación sexual.
Si existe esa duda es que no se ha tenido el orgasmo, ya que se trata de una experiencia singular que, una vez sentido, no alberga dudas.
En el caso de los hombres, la eyaculación y el orgasmo acostumbran a ir unidos, lo que hace que tengan menos dudas. Aunque se está demostrando la posibilidad de tener orgasmos en el caso de las personas con pene sin eyacular. Recuerda que el órgano principal del orgasmo es el cerebro.
Tipos de orgasmo: resuelve tus dudas con un profesional
Si has llegado hasta aquí, y todavía tienes dudas, te recomiendo que hables con un profesional de la sexología o sexólogo para poder solucionar todas tus cuestiones. Ya sea de esta o cualquier otro aspecto relacionado con el sexo. Si ves que algo no va como debería, no esperes más a ponerle remedio. ¿Quién mejor que tú para cuidar de tu salud sexual?


