La identidad sexual y la identidad de género son parte de la existencia de cada persona y, pese a que son parte de la propia identidad de cada uno, es muy común confundir ambos términos, sin llegar a saber muy bien la definición exacta de identidad sexual e identidad de género.
Actualmente, existe una necesidad real de hacer conciencia en la sociedad para evitar conductas violentas, en especial al colectivo LGTBI. Un claro ejemplo es el nacimiento de un foro de Identidades y Disidencias sexuales en Galicia, donde se ofrece todo tipo de información relacionada con el colectivo.
¿Qué es la identidad sexual?
La identidad sexual esta relacionada con el sexo biológico que cada persona tiene al nacer en función de sus genitales. Generalmente es fácil diferenciar el sexo, incluso durante el embarazo, pero existen excepciones que pueden dificultar el conocer el sexo debido a factores fisiológicos. Cuando esto sucede, se denominan intersexuales, personas que nacen con caracteres sexuales tanto de hombre como de mujer.
Para determinar el sexo biológico no solo se puede determinar con los órganos sexuales, sino que también se puede diferenciar por los cromosomas y las hormonas.
Es importante no confundir la identidad sexual con conceptos como identidad de género y orientación sexual y es que todos tenemos un género, un sexo y una determinada orientación, que se encuentran asociados entre ellos mismos a pesar de ser conceptos muy diferentes entre sí.
La identidad sexual suele ser una simple «etiqueta» que se otorga al nacer y viene comprendido en el certificado de nacimiento, describiendo el cuerpo según su sexo, masculino o femenino.
No hay que confundir el concepto de identidad sexual con la orientación sexual que, pese a ser términos que guardan una determinada relación, son conceptos con un significado muy distinto. La orientación sexual es definida según el tipo de sexo por el que una persona siente atracción.
¿Qué es la identidad de género?
La identidad de género es un término muy diferente a la identidad sexual, ya que no es una etiqueta marcada por órganos sexuales o por los cromosomas, sino que hace referencia a cómo se identifica una persona, a través del sentimiento propio de género, es decir, si se identifica con el género masculino, con el género femenino, comúnmente conocidos, aunque podemos encontrar otras identidades. La identidad de género no solo comprende una ideología sobre la propia persona, también se expresa mediante una determinada apariencia, la forma de actuar, la forma de relacionarse con los demás, y por supuesto la forma de sentirse.
Esta está estrechamente vinculada a los roles de género, comportamientos y las diferentes actitudes que una sociedad considera aceptables y apropiados para las personas en función de cuál sea su sexo.
Si la identidad de género y la identidad sexual coinciden entre sí, se clasifica como cisgéneros. Pero, si por el contrario, la identidad de género y la identidad sexual no coinciden entre sí, se clasifica como transgénero, ya que no se siente del mismo sexo que el que le clasificaron al nacer por su sexo. Una persona transgénero se define como transexual cuando modifica o quiere modificar su cuerpo hacia el fenotipo sexual contrario al que fue asignado al nacer. Por tanto, se denomina como hombre trans a la persona que fue asignada al sexo femenino al nacer, pero sitúa su identidad en el género masculino, mientras que se denomina como mujer trans a la persona que ha sido asignada al sexo masculino al nacer pero que sitúa su identidad en el género femenino.
Por último, existe otro grupo a destacar dentro de la identidad de género, denominados no binarios, que hace referencia a personas que su identidad de género no coincide ni con el género masculino ni con el género femenino, colocándose en un punto intermedio, de una forma independiente a la orientación sexual.
Tanto la identidad sexual como la identidad de género, son términos que cada vez escuchamos más en nuestro entorno, y conocer la diferencia entre ambos términos, puede ayudarte a conocer algunos aspectos más sobre ellos. Actualmente, los términos de identidad sexual y de identidad de género han ganado mucha importancia, ya que para muchas personas ha supuesto una liberación y una tranquilidad al poder hablar cómodamente de cómo se sienten. Tanto la identidad de género como la identidad sexual pueden abrir un debate ya que muchos aspectos que los comprenden algunas veces pueden ser difusos, y, si existe alguna duda, es importante acudir a un sexólogo que pueda ofrecer información y guardar siempre respeto a los demás.