La cultura coitocentrista en la que vivimos, la industria pornográfica y nuestro desconocimiento de lo corporal nos han llevado a diferenciar entre preliminares y follar. Pero ¿esto es así? ¿Por qué tener una relación sexual se considera como tal cuando existe penetración?
Toda práctica sexual entre dos personas se considera una relación sexual. Da igual que exista coito o no. Dejemos de diferenciar entre un antes y un después del “mete saca”. Disfruta de tus relaciones sexuales y olvida el carácter finalista que tendría que tener.
Para ello, te dejo por aquí 6 formas perfectas de comenzar tu relación sexual en pareja:
6 formas perfectas de empezar una relación sexual con tu pareja
Para que las relaciones sexuales sean totalmente placenteras debemos prepararnos para ellas, motivo por el que es muy importante el principio de estas, pues estos momentos juegan un papel fundamental en lo que respecta al deseo y a la excitación.
En este post te hablaré sobre la importancia de los momentos iniciales (preliminares comúnmente conocidos) en tu relación sexual, qué tipos de preliminares existen y todo lo que debes saber para conseguir satisfacer plenamente a tu pareja.
¿Por qué son tan importantes los momentos iniciales de las relaciones sexuales?
Son una parte fundamental del sexo. No solamente ayudan a una mayor lubricación y, por consiguiente, a una penetración más placentera, sino que también es un momento de intimidad que consigue conectar a los involucrados aumentando la confianza. Es un mundo de exploración en el que ambos pueden usar juguetes sexuales, zonas erógenas o fetiches para conseguir excitar a su compañer@ sexual hasta alcanzar el orgasmo.
Está demostrado que estos momentos iniciales consiguen que el sexo sea más placentero y se disfrute con más ganas. Conocer los diferentes formas de empezar, puede ayudarnos a disfrutar de una relación sexual más placentera y saludable.
6 “preliminares” que nunca fallan
Existen muchos tipos de prácticas eróticas que puede ayudar a cada pareja a maximizar el placer de sus relaciones sexuales. A continuación, te hablaré de algunos que nunca fallan a la hora de tener encuentros sexuales y que he detectado en mi trayectoria como asesor en sexología.
Mirad porno juntos
Puede ser una práctica divertida y lúdica (recordando que no es más que ficción). Es importante buscar algún video que excite a ambas partes de la pareja y no parar de acariciarse o besarse mientras ven el video. Quizás descubran alguna postura nueva o alguna práctica que no hayan probado antes y decidan ponerla en práctica mientras sube el nivel de la pasión entre ambos.
Da un masaje a tu pareja al final del día, uno de los “preliminares” más clásicos
Un auténtico clásico, pero quizás uno de los más efectivos. Podéis haceros masajes a la vez o por separado, y existen una gran variedad de geles y aceites en el mercado que os permitirán explorar nuevos límites de placer y descubrir cómo estimular nuevas zonas erógenas. Para aumentar la intensidad de placer, es recomendable rodear las zonas erógenas más sensitivas sin llegar a tener un contacto directo. Esta es una buena forma de dejar con la miel en los labios e incrementar la excitación sexual.
Experimentar con nuevos juguetes
Implementar nuevos juguetes sexuales puede abrir un mundo de posibilidades. En el mercado podemos encontrar una gran cantidad de diferentes juegos orientados al ámbito sexual, desde juegos de dados, juegos de mesa, vibradores o lencerías que conseguirán encender la pasión de tu pareja.
Dirty Talk, excita mediante la palabra. ¡SÚPER RECOMENDADO!
El dirty talk es la práctica de excitar a tu pareja sexual mediante la palabra o lenguaje «sucio». Se ha demostrado que el uso de frases de alto contenido sexual consiguen una serie de reacciones químicas en el cuerpo humano que se traduce en una mayor excitación. Puedes o no utilizar “términos sucios” o “guarradas, no es obligatorio. No obstante, te recomiendo que lo consensues previamente con tu pareja (¿te gusta que te diga esto?, ¿qué quieres que te diga?…). Sin embargo, está demostrado que el uso de la palabra en la manera correcta y más personal, de una forma o de otra, aumenta el deseo y dará un nuevo giro a vuestra vida sexual.
Practicar el Petting
El Petting es una práctica sexual en la que no se realiza ningún tipo de penetración vaginal o anal, pero que de igual forma causa placer sexual. Los besos, caricias, roces cuerpo con cuerpo o la masturbación pueden verse en esta forma de experimentar la sexualidad. El Petting puede ser una buena forma de comenzar un acto sensual progresivamente, para que tú y tu pareja os relajéis y podáis llegar a un clímax placentero.
Da un paso más allá con el BDSM
El BDSM hace referencia al control de una de las partes de la pareja sobre la otra. Se pueden utilizar diferentes juguetes o elementos para conseguir un efecto más extremo como esposas, fustas o cuerdas. El mundo del BDSM es muy amplio, y ambos deberéis estar de acuerdo en probarlo poco a poco. En esta práctica es muy importante la comunicación con tu pareja y establecer ciertos límites para que el placer sea la única preocupación.
Como podemos observar, existen muchas formas de prender la llama de la pasión con nuestra pareja. Probar todas las posibilidades que se encuentran en el mundo sexual nos acercará más a nuestra pareja y nos ayudará a conocer mejor nuestro propio cuerpo.